¡Poco le ha durado la calma a ésta pobre chica!.
Hace unos dias, Lindsay Lohan recibió la visita de Samantha Ronson, su ex-novia.
Al salir, ésta afirmaba que Lindsay lo estaba llevando bastante bien y se estaba adaptando lo mejor que podía a sus días entre rejas.
Pero parece que al final no ha podido con la presión y la joven actriz ha sido victima de un fuerte ataque de histeria. Aunque claro, con algunos motivos...

Lindsay ingresó en la prisión de Lynwood, en California, el pasado martes y sus nervios no han resistido ni siquiera a la primera semana.
Según publica el diario británico
"Daily Mirror",
la protagonista de "Chicas Malas", lo está pasando francamente mal y se pasa las horas llorando amargamente en su celda mirando al vacío.
Así lo contaba
una de las internas:
"El pasado viernes la encerraron bajo llave mientras muchas de nosotras tuvimos dos horas para ir al patio a la sala de televisión. Tuvo un ataque de histeria y se puso a llorar y a chillar, por lo que la tuvieron que poner en un módulo de aislamiento".El comportamiento que tienen algunas de las internas hacia ella tampoco ayuda mucho y puede que esto haya influido negativamente en su estado de ánimo.
"Algunas de las internas de nuestro módulo, algunas de las más fuertes, la gritaban y la insultaban. Lindsay no decía nada, solo se puso a llorar más fuerte".Parece que
la polémica actriz está tan mal que algunas internas se quejan de que no pueden dormir por las noches por culpa de
los lloros de Lindsay.
Además, según algunas de las internas,
las condiciones de los módulos donde están encerradas no son del todo buenas:
"Los módulos son fríos y además apestan. El aire acondicionado lo ponen tan fuerte que no puedes ni dormir por el frío. Las internas intentamos tapar los conductos del aire con papel higiénico para evitar que salga, pero eso no funciona".Con lo cuál, además de tener que
enfrentarse con los gritos e insultos de algunas internas, Lindsay Lohan también tiene que lidiar contra el frío.
No tendrá que pasar muchos más dias allí dentro, pero seguro que todo esto le hace replantearse su modo de vida y empezar a comportarse adecuadamente. ¡No hay mal que por bien no venga!.
Y ya puestos, seguro que podrá sacarse una buena cantidad de dinero vendiendo
la exclusiva de su estancia en prisión, ya que seguro que compradores interesados en ésta jugosa noticia no le van a faltar.
