Hacia un tiempo (semanas) que la actriz Lindsay Lohan no se metía en ningún lio. Pues bien, para que no perdamos la costumbre, la chica ha decidido liarla de nuevo.
El escenario, un bar de Los Ángeles y en el centro de todo, su ex-novia Samantha Ronson, que esa noche tuvo que flipar en colores.

Por lo visto,
Lindsay Lohan estaba aburrida hace unos dias y decidió pillarse una
botellita de vodka y hacerle una visita a su ex
Samantha Ronson.
La joven y descocada actriz, acudió en compañia de unas amigas al local
Crown Bar, en donde
Samantha se encontraba trabajando como DJ.
Según cuentan los testigos,
Lindsay Lohan se pasó el rato bebiendo de la botella de vodka que llevaba y bailar por todos lados como una posesa para ver si así captaba la atención de la que fué su chica. Incluso dicen que
Lindsay estaba mezclando pastillas (se supone que con receta médica)
con el alcohol. ¡Ten cuidado neeeeena!.
Parece que al final logró su objetivo,
captar la atención de Samantha Ronson, que dejó lo que estaba haciendo para acercarse a hablar con ella. Pero si crees que acabaron dandose mimitos, estas muy pero que muy equivocada.
Samantha se acercó a Lindsay diciendole entre otras cosas que
"era una verguenza" y
"que se tomara otra copa" (suponemos que en tono irónico).
Lindsay Lohan pilló tal rebote que según testigos
le tiró vodka a la cara y
Samantha no quiso ser menos, por lo que le tiró algunos de
los equipos electrónicos que estaba usando en su trabajo. ¡Vaya locura de fieeeeeesta!.
