La felicidad no puede durar siempre y en Gran Hermano tampoco, ni siquiera entre la pareja de empalagosos formada por Gerardo y Saray. ¿Qué por qué digo esto?. Pues por que estos dos "enamorados" han tenido su primera bronca.
Además y aunque parezca absolutamente imposible, Gerardo se vuelve más insoportable a cada segundo que pasa.

La pelea en cuestión surgió cuando
Gerarlo le ha dicho a Saray que ha sido un poco vaga en las pruebas, cosa que no niego ya que en mi opinión lo único que ha hecho esta chica en el programa ha sido tragar todo lo que se le ponia por delante, fuese comestible o no. Lo gracioso del asunto es que sea precisamente
Bobardo el que le diga que ha sido vaga cuando el solo se mueve para hablar con las cámaras en esos monólogos cansinos y pedantes que se monta el solito. Encima, el tio tiene el ego taaaan subido que no deja de repetir que esta convencido de que el
no será el expulsado. ¿Pero que se ha creido este personajillo?.
Por otro lado, me he dado cuenta de que
en la casa de Gran Hermano no deben de haber espejos y digo esto por que
Saray ha comentado que cree que ahora mismo su peso estará en unos 58 kilos. Perdona....¿QUEEEEEEEEEEE?. Y no es que lo crea, es que al ver la cara de flipados de sus compañeros de encierro al decir esta señora burrada, ha pedido una báscula y todo para demostrar que no pesa más de 60 kilos.
Dicen que el amor nos vuelve ciegos y en el caso de esta chica debe ser verdad, por que yo no se en que tipo de espejo se mirará para decir eso. Cuando se pese de verdad, le van a temblar las piernas.
En la gala de esta noche podremos ver quien se va a la calle y no hace falta que diga que yo
deseo que se vaya Gerardo por que me tiene hasta las narices de sus tonterias y de sus numeritos de niño mimado delante de las cámaras. ¡Dios me oiga!.
