Britney Spears no se va a casar y no es porque la popular cantante no quiera hacerlo, más bien todo lo contrario. En este caso, ha sido su novio y agente personal, Jason Trawick el que le ha dicho que no se quiere casar con ella. ¡Toma planchazo!. ¿Como se lo habrá tomado la pobre Britney?.

Pues no muy bien, la verdad, porque además de decirle que no, se fué dejandola toda plantada.
Todo empezó cuando la pareja se encontraba en
Australia donde
Britney Spears estaba realizando una gira de conciertos (en la que no tuvo mucha suerte porque los fans no quedaron nada contentos con sus conciertos en playback) y por lo visto la chica toda ilusionada decidió pedirle matrimonio a su novio, ya que estaba absolutamente convencida de que era el hombre de su vida, vamos, que sería el tercer matrimonio para ella y ya sabeis lo que dicen,
"a la tercera va la vencida", pero en este caso no fué asi.
Jason Trawick le dijo que no se queria casar con ella y además tomó un vuelo de vuelta a casa ante la cara de tonta que se le quedaria a la pobre
Britney.
Lo que de momento no se sabe es si esta relación seguirá adelante o no, porque después de semejante planchazo, mucho futuro juntos no se les ve. Que poca suerte tiene esta chica con los hombres...
